Posteado por: periodistarural | 14 noviembre 2011

Los desafíos de la educación superior en los territorios mapuche

Por Fabián Flores
Sociólogo y editor general del ISEES

En el contexto de las movilizaciones estudiantiles, la irrupción de la Federación Mapuche de Estudiantes (FEMAE) –agrupando a universitarios y secundarios-, exigiendo al mundo político el reconocimiento de sus derechos educativos, cuyos pilares son la interculturalidad en todos los niveles del sistema, financiamiento de los Hogares Mapuche, aumento de la cobertura de la beca indígena, y  el establecimiento de una Universidad Mapuche intercultural, reabre las puertas a un debate desplazado de la agenda pública en Chile: el desafío del sistema de Educación Superior (ES) para incorporar a los jóvenes mapuche- y a los indígenas, en general-, junto con sus demandas y acervos culturales; estos últimos enclavados en dos pilares fundamentales, territorio y lengua.

Dar cuenta de este desafío implica desarrollar políticas en al menos tres ámbitos: acceso (que promueva equidad entre mapuches y no mapuches); reconocimiento de la diversidad (lengua y cultura en los contenidos y sistemas de enseñanza); y vinculación entre los proyectos educativos y los contextos de origen de los estudiantes. Acceso, diversidad y vínculo con el territorio son pilares interconectados que no pueden dejar de ser considerados a la hora de evaluar a las instituciones educativas.

Pero, ¿cuánto hemos avanzado en estos ámbitos durante los últimos 20 años? Mi percepción es que se han tomado medidas importantes tendientes a favorecer el acceso al nivel terciario, pero poco se ha avanzado en transformar a las aulas universitarias en espacios de real acogida de la diversidad cultural mapuche, y en instancias efectivas para el tratamiento de las necesidades de los contextos interculturales rurales, especialmente de las comunidades situadas entre la Región del Bío Bío y  Los Lagos.

En materia de acceso al nivel superior, la cobertura neta [1] en el tramo 1996-2009 para jóvenes mapuche pasó de un 7,1% a 17%, incremento relacionado con la apertura y expansión de las ayudas estudiantiles (créditos y becas) durante la última década, pero especialmente con la creación en 1991 de la “beca indígena”. Sin embargo, el aumento en la cobertura entre los jóvenes mapuche no ha implicado una reducción proporcional en las brechas de acceso respecto de sus pares no indígenas: en 1996 la brecha era de 14,3 puntos porcentuales, y en 2009 de 12,9. Para contribuir a cerrar esta brecha se requiere perfeccionar la política de becas indígenas, aumentando el monto y cantidad de becas en el nivel terciario, mejorando los canales de difusión y estableciendo programas de apoyo a la permanencia de los estudiantes.

Por otro lado, Chile no cuenta con políticas estatales de promoción de la inclusión de la diversidad étnica en la ES, y los esfuerzos existentes –generalmente poco notorios-, corren por cuenta de algunas universidades. Programas tales como “Rüpü” de la Universidad de la Frontera y el de “Formación de profesores de educación básica en contexto mapuche” de la Universidad Católica de Temuco, son esfuerzos importantes pero aislados, y lo que necesitamos es modificar la arquitectura del sistema de ES para un efectivo diálogo intercultural.

Finalmente, es necesario vincular los saberes y haceres de la Universidad y de los territorios mapuche, y viceversa. Ello requiere de esfuerzos concatenados entre comunidades, estudiantes y profesional mapuche, y también de las oportunidades que brinden las universidades, el gobierno, la sociedad civil y el sector privado, para el establecimiento de puentes de interaprendizaje. Esto, sin dejar de considerar el complejo escenario de relaciones entre algunos territorios mapuche y el Estado.

El proyecto “Jóvenes y Educación Superior para Territorios Mapuche” de Rimisp busca ser  un importante aporte al debate y generación de propuestas, con el potencial de crear puentes interculturales entre territorios mapuche, las instituciones y la sociedad civil.

Frente a los retos enunciados, diversos actores mapuches ya han dado el primer paso. Desde hace más de una década han ido enarbolando propuestas para  que el sistema educativo responda a las necesidades de sus territorios y su gente, especialmente de sus niños y jóvenes. La incorporación de la interculturalidad como principio orientador del sistema educativo en la LGE, y actualmente, la propuesta por una “Ley de Derechos Educativos y Lingüísticos” de la Red EIB, junto con las reivindicaciones de la FEMAE en el nivel superior son, seguramente, algunos ejemplos de este importante esfuerzo, dentro de muchos otros.

[1] Cantidad o porcentaje de estudiantes matriculados en el sistema educativo, sin contar los que están por encima de la edad correspondiente para el respectivo nivel. En ES corresponde a la población entre 18-24 años que cursa estudios superiores, respecto del total de población entre 18-24 del país.

Columna de opinión fue publicada en El Quinto Poder, Chile.

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